Para la exfoliación de vermiculita se requiere un enorme horno a una temperatura relativamente elevada (750 hasta 1100°C).

La instalación en Bélgica es un exclusivo horno eléctrico. Era (y aún sigue siendo) el primer horno eléctrico para vermiculita del mundo. El horno tiene una capacidad de 450 kg por hora; lo cual corresponde con aproximadamente 65 m³ de vermiculita exfoliada al día (16 horas)

La regulación del horno es muy precisa y se realiza completamente mediante ordenador. De esta manera, se puede aprovechar de manera óptima la energía eléctrica, y se obtiene una vermiculita de calidad constante.